Yo soy Gabriel
Trabajo en CNAI desde los comienzos, al principio preparando algún que otro proyecto, después ya en la plantilla. No sé muy bien cómo me dejé convencer, pero me liaron y aquí estoy, con cierto orgullo de haber ayudado a formar un equipo dinámico, joven e internacional que empuja fuerte día tras día.
Estudié Filología Hispánica porque me gustaba, y supongo que también por cierto ambiente familiar: soy la tercera generación de mi familia dedicada a la enseñanza de temas relacionados con las filologías.
Cuando salí de la Universidad comenzaba el desarrollo de Internet, con el que comencé a experimentar en las aulas de secundaria y también en un proyecto para español como lengua extranjera que se llamó Entre Todos. Siguiendo estos dos hilos, quise especializarme más y estudié un Máster de enseñanza de español durante el que intenté aprender cómo aplicar mejor la didáctica de lenguas al entorno internet.
De la secundaria, pasé a CNAI, donde me dedico al diseño e implementación de programas de aprendizaje de lenguas y de proyectos de cooperación transnacional. Pero si hay un roto o un descosido, también puedo valer.
Estos últimos años he abusado bastante del café, y me he puesto unas ojeras modelo 'padre de familia'. Me gusta vivir deprisa, y buscar emociones fuertes, así que opté por traer niños al mundo. Mario (de 5), Daniel (de 2), y el benjamín Íñigo (de 1) me llenan los días y, sobre todo, ¡las noches!. Nada que ver con sexo, drogas y rock'n'roll, pero te aseguro que paso unas noches de lo más agitadas.
No sé por qué dicen que tener hijos te cambia la vida. Antes de tener hijos, solía estar al día de los estrenos del cine, ahora también: ¡pregúntame cualquier estreno de Pixar o Disney! Antes de tener hijos, solía estar al día de la música. Ahora también: tengo todos los discos de los payasos de la tele, los lunnis, y maría Isabel. También solía estar al día de literatura, ahora por supuesto: nadie sabe más que yo de lobos, conejitos, cerditos, piratas, brujas y casas de chocolate. Otras de mis aficiones era ir a menudo al monte... ahora también... espera, a ver, ¿por dónde se iba?... ¿Hay McDonalds en el monte?
enero 2006.
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